Comprendiendo las circunstancias actuales, causadas principalmente por la pandemia por COVID-19, debemos entender que nos enfrentamos a un nuevo escenario en muchísimos aspectos y ámbitos de nuestra vida.

En el caso de quienes tenemos alguna condición crónica con la que lidiar, uno de los aspectos que más alterado vemos es el de las consultas médicas. Es así como esta situación actual de confinamiento nos da la entrada para la TELEMEDICINA, un elemento que, hasta el día de hoy, al menos en Chile cuenta con pequeños, pero pocos avances.

Para que vayamos entendiendo lo mismo, debemos saber que la telemedicina se trata una teleasistencia que nos permite obtener una consulta con nuestro médico especialista a través de alguna plataforma virtual adaptada para eso, donde podemos recibir recomendaciones o correcciones de nuestro médico, y a su vez, podemos entregar información relevante que requiera de su aclaración y manejo.

Se puede observar que, a través de la telemedicina, se obtienen beneficios tales como: la reducción de costos, mejor y mayor conciliación con nuestras actividades, la eliminación de barreras geográficas, y a su vez, produce una relación de igualdad en el intercambio de información entre médico y paciente.

Por otra parte, la telemedicina requiere ciertas condiciones para poder funcionar y llevarla a cabo, como, por ejemplo:

  • Eficiencia: Tanto desde el paciente como del médico, para entregar la información necesaria y hacer productivos los minutos de consulta
  • Seguridad: La plataforma que se utilice debe cumplir ciertos estándares de seguridad, ya que los datos e información que se manejan son críticos y se debe poder confiar en ello.
  • Liderazgo: Se requieren líderes que nos puedan indicar cómo hacerlo, y lideres que estén convencidos para que esto funcione y se pueda ejecutar.

En un escenario como el que tenemos el día de hoy, la telemedicina termina siendo una necesidad, y surge como demanda de los pacientes.

En lo que respecta a la diabetes, específicamente, está considerada como una patología ideal para la telemedicina, ya que es una enfermedad crónica de elevada prevalencia, los ajustes que quiere el tratamiento se basan en el manejo de datos numéricos y el paciente es implicado y activo, por lo que se encuentra preparado para la telemedicina.

¿Qué datos se necesitan para poder llevar a cabo una consulta por telemedicina?

  • Cualquier tipo de registro de glicemia e información será de utilidad para los médicos. Mientras más información podamos reunir, mucho mejor.
  • Los dispositivos tecnológicos nos ayudan y entregan muchísima información de utilidad.

Bajo este criterio, debemos tener claro que los profesionales tendrán que saber REPLANTEARSE Y ADAPTARSE.

Personalmente, considero que todo el tiempo invertido en telemedicina se traducirá en EMPODERAMIENTO Y AUTONOMÍA del paciente, lo cual será con beneficio directo e inmediato, mientras exista dificultad en el seguimiento presencial.

La telemedicina llegó para quedarse, y es un complemento de la medicina presencial, ya que, además, ahora mismo las consultas por telemedicina son más cercanas que una consulta presencial donde vas con mascarilla, manteniendo distancia y sin poder saludar.

Finalmente, cabe destacar que para esto no debe haber estereotipos. Cualquier paciente puede adaptarse, ya sean pacientes autónomos y bien controlados, o en defecto, aquellos que se encuentren en un momento crítico y de mal control. Lo que se debe adaptar son las herramientas y los recursos que tengamos.

FranGlucosada

21 años viviendo con DT1